Para que el trabajo avance sin malentendidos, conviene dejar claros algunos límites desde el inicio. Cada proyecto editorial se define por escrito antes de comenzar: número de revisiones incluidas, formato de entrega, plazos de respuesta y qué entendemos por versión final. Los presupuestos se ajustan al alcance acordado; cualquier cambio posterior en la dirección de arte o en la estructura del contenido se valora por separado. Las mentorías y talleres tienen plazos de inscripción propios y plazas limitadas, y la confirmación de asistencia se realiza por correo electrónico. Si tienes dudas sobre cuál de estos servicios se ajusta a tu proyecto, escríbenos y te orientamos antes de comprometerte.